Cuatro verdades y alguna más sobre los gatos positivos

*Los tests realizados recien nos capturais, pueden dar falsos negativos, es decir, no ser fiables, al no tener en cuenta el periodo de incubación del virus (mínimo 21 días)

*El resultado de un solo test no es suficiente garantía.

*En el caso de la FIV, los recién nacidos podemos tener anticuerpos transmitidos por nuestra madre, hasta los 4 meses, por lo que podemos dar un falso positivo. 3 de cada 4 cachorros negativizamos.

*También puede que fallen las condiciones del testaje, por ejemplo (almacenaje, temperatura, etc). Aveces el virus es eliminado del cuerpo en semanas.

*Siempre hay un margen de falsos resultados, por lo que mejor, si quieres un resultado más fiable, repítenos testaje pasados unos 4 meses.

*Los gatos positivos disfrutamos de la vida, igual de digna y plena que la de los gatos negativos. Tenemos, pues, el mismo derecho a vivirla y a que sea protegida.

*Volver a soltar posibles positivos no pone en riesgo la vida de la colonia. La prevalencia de estas enfermedades ronda el 4%. La probabilidad de morir por FELV y FIV es mucho menor que el riesgo de morir por el resto de peligros de la calle (coches, vándalos, venenos, u otros virus más fulminantes y contagiosos, como panleucopenia).

*Retornarnos a nuestra vida y a nuestra casa es la mejor opción, si no somos enfermos, adoptables o desamparados.

*Y si estamos enfermos se nos trata, seamos positivos o negativos.

*Los gatos positivos necesitamos las vacunas para protegernos de los virus que nos matan, tanto o más que los gatos negativos. En el caso de que haya dudas sobre si somos positivos o no, siempre es mejor vacunar. La vacuna Trivalente es imprescindible, y vacunar de Leucemia no nos afecta negativamente, a los gatos leucémicos.

Vacunarnos a tiempo nos salva la vida.

*Los gastos que te generamos los gatos positivos son exactamente los mismos que los generados por cuidar a uno negativo.

*Los gatos positivos de FIV y los gatos negativos podemos convivir sin riesgos, si se siguen unas simples pautas.

*Los gatos positivos por inmunodeficiencia felina (FIV) podemos vivir una vida larga, saludable y relativamente normal sin absolutamente ningún síntoma.

(Ver artículo «Desmontando el mito de la inmunodeficiencia felina» – FAADA)

*Los gatos positivos, tanto a FIV como a FELV, ni sufrimos ni estamos enfermos. El virus se encuentra en nuestra sangre pero la enfermedad no tiene por qué estar activa.

*Los gatos positivos podemos estar igual de sanos que los gatos negativos, y podemos pasar muchos años así, hasta que se nos despierte la enfermedad. Esa es la razón de que vivamos la vida igual de intensamente que los demás gatos.

*El virus FIV no se transmite ni a personas ni a otros animales. Es bastante débil, sobrevive sólo unos minutos fuera de nuestra sangre, y se elimina con la simple exposición al aire.

*Con la esterilización y consiguiente eliminación de peleas se solventa practicamente cualquier riesgo de que podamos contagiar a alguien.

*Mientras la leucemia está inactiva, los gatos positivos somos como cualquier otro gato. Estamos sanos y enfermamos de las mismas cosas. Y nos curamos, igual.

*Con un entorno lo más favorable, cuidado y supervisado, la enfermedad de la Leucemia puede tardar muchos años en despertarse. No siempre sucede que muramos a los pocos años.

*Conclusión: si ves a un gato enfermo, trátale, cuídale, mímale, mientras haya tratamiento, y/o calidad de vida, y/o esperanza, y/o dignidad. Sea positivo, negativo o neutro. Afánate, sobretodo, en darle VIDA a nuestros días, mejor que simplemente darle días a nuestra vida.

Todos estos mandamientos se encierran en dos: Nos amarás a los positivos tantísimo como amas a los negativos.

P.D.: Y al resto de seres comprendemos que un poco menos porque no son tan maravillosos como nosotros).